Fiebre en el paciente crítico: tratar o no tratar

Leanet Quiles Gómez, Emi Hernández Fernández, Dione López Díaz, Leopoldo José Araujo Praderes, Anselmo Antonio Abdo Cuza

Resumen

La fiebre es consecuencia de una respuesta inflamatoria sistémica, implica un reto para los intensivistas descubrir su etiología, por lo general refleja la existencia de infección, aunque puede tener origen no infeccioso o estar condicionada por síndromes de hipertermia. La Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas y el Colegio Americano de Medicina en Cuidados Críticos definen la fiebre en pacientes críticamente enfermos como la temperatura igual o mayor a 38.3ºC. El abordaje antipirético debe ser reservado para los pacientes con inestabilidad hemodinámica, con elevado riesgo de mortalidad evaluado por escala pronóstica SOFA mayor de 2 puntos, o en pacientes donde existen evidencias clínicas y microbiológicas de infección.Describir las causas infecciosas y no infecciosas que comúnmente condicionan fiebre en la unidad de cuidados intensivos y determinar que pacientes ameritan recibir tratamiento. Se realizó un estudio de revisión del tema «fiebre en la unidad de cuidados intensivos». Se hizo la búsqueda en bases electrónicas (PubMed, MD Consult) hasta septiembre de 2018. A través de esta revisión nos fue posible proponer dos algoritmos en relación con este tema, el primero hace referencia a las causas de fiebre y el segundo, al abordaje diagnóstico y terapéutico de la misma. En la unidad de cuidados intensivos el 50% de los individuos presentaran fiebre, de éstos, sólo la mitad será de origen infeccioso. El tratamiento antipirético debe ser reservado para los sujetos con inestabilidad hemodinámica y pacientes de alto riesgo.